32 Anelidos

Los anélidos son animales con cuerpo casi cilíndrico y anillos o pliegues transversales. Estos anillos o pliegues son externos, pero corresponden a segmentos internos del cuerpo. Los anélidos cuentan con una cavidad denominada celoma, que está dividida por tabiques transversales. Dentro del celoma, se encuentra un fluido en el cual se encuentran suspendidos los órganos.

Los mencionados tabiques transversales separan los distintos segmentos del cuerpo, que presentan alguna porción del sistema nervioso y del sistema circulatorio. Por lo tanto, pueden funcionar de un modo casi independiente. Cada uno de los segmentos se conoce como metámero y está marcado, en el exterior, por uno o más anillos.

Los especialistas estiman que existen cerca de 16.500 especies de anélidos, que pueden alcanzar una longitud de entre menos de un milímetro y más de tres metros. La mayoría vive en el ambiente marino, aunque hay algunas especies que residen en la tierra (como la lombriz de tierral) y otras que habitan en el agua dulce (la sanguijuela).

Los anélidos pertenecen al tipo de los gusanos, aunque no todos los gusanos son anélidos. En este caso, se trata de animales invertebrados protóstomos con aspecto vermiforme.

A la hora de clasificar a los anélidos es importante subrayar que básicamente se establecen cuatro grandes grupos:

Clitelados. Estos son los seres vivos que se caracterizan porque poseen lo que se conoce como clitelo que no es más que una parte de su cuerpo que está funcionando básicamente dentro de lo que son las tareas de reproducción. Dentro de este gran grupo tendríamos que destacar además que se subdivide en dos conjuntos: los hirudíneos, como pueden ser las sanguijuelas, y los oligoquetos, que engloba a especies tales como las conocidas lombrices de tierra.

Equiuroideos. Básicamente dentro de este gran grupo destacaríamos que lo integran aquellos gusanos de tipo marino que cuentan con trompa que no se puede mudar y que no están segmentados.

Poliquetos. Este tercer grupo de anélidos podemos subrayar que es el más grande de las cuatro clasificaciones y en él se integran fundamentalmente los que son de tipo marino. Además destacan por el hecho de que utilizan los parápodos para excavar o para nadar, entre otras acciones.

Mizostómidos. Hablar de este último conjunto es destacar que está conformado por todo lo que son los parásitos de los equinodermos.

Como hemos mencionado anteriormente, los anélidos más conocidos son los gusanos, las lombrices de tierra y las sanguijuelas. Estas últimas se caracterizan, sobre todo, por el hecho de que son acuáticas, fundamentalmente viven en las aguas dulces, y de que cuentan con una longitud aproximada de unos doce centímetros. Otra de sus señas de identidad es que se alimentan de la sangre que chupan de los seres vivos a los que se aferran.

El exterior de los anélidos está cubierto por una epidermis que segrega una cutícula protectora. Debajo de la epidermis aparece una capa de musculatura circular que, a su vez, cubre una capa de fibras musculares longitudinales.

Reproducción:
Los anélidos se pueden reproducir de manera asexual y de forma sexual. Existen algunas especies que tienen sólo uno de los dos tipos de reproducción mientras que otras las combinan. En el caso de la reproducción asexual hay algunas especies que lo pueden hacer por gemación, generando un nuevo individuo unido al otro, mientras que otras especies se reproducen por fragmentación, es decir dividiéndose en dos o más nuevos individuos.

Aunque siempre se ha creído que los anélidos eran animales en los que cada individuo tenía un sexo, se ha descubierto que muchos de ellos son hermafroditas. En la mayoría de especies acuáticas, un individuo secreta esperma en el medio acuático y el otro libera los óvulos, en definitiva, se produce una fecundación externa. Estos huevos fertilizados viven como plancton hasta que descienden al fondo marino y sufren una metamorfosis para convertirse en adultos en miniatura. Aunque este es el ciclo de vida más común, existen muchas especies aún desconocidas en zoología. En las especies terrestres, como la lombriz de tierra, la fecundación es interna.

Alimentación de los anélidos
Existen multitud de especies por lo que la alimentación es variada en función de los hábitos y costumbres del animal, los parásitos como la sanguijuela se alimenta de la sangre de sus huéspedes, existe un grupo de anélidos acuático cuya fuente principal de alimentación es el plactón, otros como los terrestres se alimentan de los nutrientes que absorben tras ingerir la tierra.