31 Platelmitos

Un platelminto es un organismo carente de vértebras también conocido con el nombre de gusano plano que tiene la característica de ser acelomado protóstomo y triblástico. La mayor parte de este clan es parásito y hermafrodita, y no posee ni aparato respiratorio ni circulatorio. Por otra parte, hay que decir que muchas de las veinte mil especies de platelmintos no cuentan con aparato digestivo ni tienen ano, ya que el tubo digestivo funciona como cavidad gastrovascular (es decir, lleva a cabo las funciones digestivas y distribuye los nutrientes). Ejemplo: Planarias y tenias.

Se denominan acelomados (su nombre científico es Acoelomata) a los filos de animales bilaterales carentes de cavidad general; por tanto, presentan un cuerpo macizo ya que entre la pared del cuerpo y el intestino existe una masa de células (mesénquima) y fibras musculares.

Protóstomos: el blastoporo origina la boca primero, y el ano es de neoformación, aunque no siempre se presenta, como es el caso de los Platyhelminthes.

Los triblásticos o triploblásticos son animales (metazoos) en cuyo desarrollo embrionario temprano se diferencian tres hojas embrionarias o capas de tejido embrionario: ectodermo, endodermo y mesodermo.

Los platelmintos suelen habitar ambientes fluviales, marinos y terrestres húmedos. En función de sus particularidades, además, pueden segmentarse en cuatro clases: los turbelarios (Turbellaria), los monogéneos (Monogenea), los cestodos (Cestoda) y los trematodos (Trematoda). Estos tres últimos conjuntos son parásitos y carecen de cabeza.

Los turbelarios tienen vida libre, son carnívoros y cavan para buscar comida. Los monogéneos son parásitos de peces y anfibios, mientras que los cestodos y los trematodos pueden vivir en diversos mamíferos, incluyendo el hombre.

Cabe destacar que los gusanos planos no tienen apéndices locomotores; por lo tanto, se desplazan gracias a las vibraciones de su epitelio ciliado.

En el caso de los platelmintos que pueden afectar al hombre también se les conoce como tenias o solitarias. Los seres humanos se podrán ver contaminados por aquellos a través de diversas vías como sería el caso de ingerir determinados productos (verduras, frutas o carne de cerdo cruda o que no esté bien cocinada) que cuenten con huevos de Taenia.

Entre los síntomas más frecuentes que experimentan las personas que tienen este parásito destacan la pérdida de peso, la dificultad para conciliar el sueño, náuseas, dolores leves de tipo gastrointestinal, nerviosismo o falta de apetito notable.

El hecho de verse afectados por dichas tenias trae consigo diversas consecuencias siendo las más graves diversas lesiones cerebrales, daños en la vista como la ceguera y también convulsiones de diferente alcance. En este caso, lo más conveniente es acudir a un profesional médico que establezca el tratamiento necesario para ponerle fin a esta infección.

Las tenias pueden crecer varios metros de longitud y se han reportado casos de más de 10 metros, imaginaros un gusano de 10 metros adherido a las paredes de vuestro intestino, la solitaria posee pequeños ganchos o ventosas con los que se aferra a las paredes intestinales. El animal se desplaza por el interior del organismo y aunque raramente se puede sentir sus movimientos se han reportado casos en los que la tenia ha salido del cuerpo total o parcialmente por el ano.

No obstante, hay que subrayar que, al igual que sucede con otras muchas enfermedades o patologías, existen una serie de remedios caseros con el mismo fin. En concreto, en este caso se recomienda ingerir fruta fresca como fresas y también otros alimentos como cebolla, nueces o ajos.

Los consejos fundamentales que hay que seguir para prevenir el verse afectado por este “animal” son el no comer carne cruda o que no esté convenientemente cocinada, lavarse siempre las manos después de ir al baño y también mantener estas en perfecto cuidado y lavado tras haber estado manipulando carne de cerdo o res.