05 Bio2 Hongos Atípicos ( Mixomicetos y Oomicetos )

(filo Myxomycota o Mycetozoa) son un grupo denominados comúnmente mohos mucilaginosos que toman tres formas distintas durante el transcurso de su vida. Inicialmente tienen forma de ameba unicelular que se mueve mediante pseudópodos o flagelos dependiendo principalmente de la cantidad de agua en el medio. Se denominan Mixamebas.

Bajo ciertas condiciones las mixamebas se unen por plasmogamia y realiza mitosis para formar un plasmodio. Se denomina plasmodio y no sincitio porque otros cigotos pueden agregarse. Esta es la etapa que normalmente se observa como moho mucilaginoso.

Los plasmodios pueden presentar colores llamativos. También son curiosas las corrientes citoplásmicas en las venas del plasmodio, en una y otra dirección. Se alimentan por fagocitosis, aunque también pueden absorber alimento líquido. Hay 3 tipos básicos de plasmodio:

· El protoplasmodio es de tamaño microscópico, homogéneo y no forma venas; suele dar origen a un único esporangio.
· El afanoplasmodio es pequeño, difícil de ver, y toma aspecto de una red de finos filamentos.
· El faneroplasmodio es grande, visible y con venas marcadas.

Por último, el moho desarrolla un cuerpo fructífero que forma esporas, superficialmente similar a los esporocarpos de los hongos.

Los «hongos mucilaginosos» arriban al mundo como esporas libres. Tales esporas suelen ser estructuras resistentes con un tamaño entre 5 y 15 μm de diámetro, cuya misión es encontrar un lugar adecuado donde germinar. Dependiendo de la especie, este tiempo de germinación puede ser muy variable, algunas eclosionan inmediatamente a su liberación, otras pueden tardar ¡hasta 75 años! mientras esperan el regreso de condiciones favorables.

Presentan talo (aparato vegetativo) a un plasmodio (masa multinucleada, desnuda, ameboide y fagocítica.

Ciclo de vida

Las esporas haploides germinan y dan lugar a mixamebas o a células flageladas. En un momento dado, dos de ellas se aparean, la cariogamia ocurre pronto y se obtiene un zigoto diploide. A partir de él se formará un plasmodio (que al madurar adoptará una típica forma de abanico, con venas que conectan sus diferentes partes), el cual se alimenta por fagocitosis. No hay división celular en él, aunque sí nuclear. Si las condiciones ambientales son muy desfavorables, el plasmodio se enquista y da esclerocios, que luego volverán a dar plasmodios si el ambiente mejora. Al final, el plasmodio dará lugar a esporangios), dentro de los cuales ocurrirá la meiosis y se formarán esporas haploides, algunas esporas de mixos pueden ser muy longevas. (Gallejo Eduardo)

Distribución y medio en el que viven

Son generalmente cosmopolitas, pero algunos solo prosperan en regiones y hábitat restringidos; su distribución depende del pH, del tipo de sustrato y de otros factores, principalmente de la humedad y de las temperaturas ambientales.

En su mayor parte se desarrollan como saprobios sobre restos orgánicos en materia de descomposición: madera, hojas, frutos, excrementos de animales y tierras ricas en humus, comunes en sitios húmedos y sombríos. Algunas especies son parasitas de ciertas plantas fanerógamas a las que causan enfermedades de importancia agrícola.

Clasificación

Los mixomicetos fueron antiguamente considerandos hongos por los micólogos y amebas por los zoólogos, clasificándose como Myxomycota (mohos mucilaginosos) o Mycetozoa (animales fungosos), respectivamente. Ambos nombres todavía se utilizan entre los diversos grupos de especialistas. Varios otros protistas que forman agregados celulares tales como Percolozoa, Labyrinthulomycetes y Phytomyxea se incluían en el pasado, pero ahora el taxón Myxomycota se reserva para los verdaderos mohos mucilaginosos y sus parientes.

Importancia

Con excepción de los Plasmodiophoromycetes, parásitos de plantas superiores, que causan enfermedades a ciertos cultivos, los mixomicetos se consideran de poca importancia económica, pero son importantes en otros aspectos, pues debido a sus actividades biológicas y amplia distribución en la naturaleza constituyen un eslabón relevante de la trama ecológica en los hábitats donde se desarrollan.

El plasmodio no celular de los mixomicetos proporcionan una excelente oportunidad para el estudio del protoplasma, mientras que la delicada belleza y diseño de sus diminutos esporangios ha llamado la atención de muchos investigadores de morfología, taxonomía y diferenciación.

******************************************************************************

Los Oomycetes

Tambien llamados mohos acuáticos, ya que en su mayoría proliferan en agua dulce. Muchos prefieren las corrientes bien aireadas, aunque hay especies anaerobias facultativas. Desempeñan un papel importantísimo en la degradación y reciclaje de la materia orgánica en entornos acuáticos. No obstante, hay especies parásitas de algas, animales (rotíferos, nematodos, larvas de mosquito, cangrejos de río, peces) e incluso de seres humanos.

La reproducción sexual ocurre por contacto gametangial (véase el apartado de biología); en concreto recibe el nombre de oogamia, ya que el gametangio femenino (oogonio), de gran tamaño, tras ser fecundado por el anteridio dará lugar a una o varias oósporas . Aunque existen especies microscópicas, las más complejas presentan un hermoso micelio cenocítico (sin tabiques), que a veces puede llegar a formar haustorios. Entre ellas, como se verá, se incluyen algunos de los hongos más temibles para el agricultor. Las paredes celulares están formadas por glucanos, con porcentajes variables de celulosa. A diferencia de los hongos verdaderos, son diploides.

La reprodución asexual, se realiza mediante zoósporas que se forman en esporangios. Las zoósporas son biflageladas, y algunas especies pueden formarlas de dos tipos: primarias, con los flagelos en el ápice (consideradas más primitivas) y secundarias, de aspecto reniforme y con los flagelos insertos lateralmente. Las zoósporas pueden enquistarse. Algunas raras especies, como Haptoglossa mirabilis, presentan células cañón con un mecanismo de disparo que les permite atravesar la cutícula de los rotíferos que parasitan. En algunos casos, los esporangios no forman esporas, sino que germinan directamente, comportándose como conidios. Es una peculiar adaptación a la vida terrestre.

En los oomicetos fitoparásitos se puede apreciar una tendencia a independizarse del medio acuático. Así, desde hongos de suelo poco especializados y que provocan podredumbres de postcosecha o en semillero (ej.: Pythium), se pasa a otros con una mayor especialización por el hospedante y que atacan a nivel de raíz y cuello (casi todas las especies de Phytophthora). Algunos han pasado a convertirse en patógenos foliares (el mildíu de la patata, por ejemplo), aunque su fase biótrofa es corta.
Los verdaderos mildíus son parásitos obligados de hojas y tallos, muy especializados, y un grupo, las royas blancas, ha llegado a un grado de parasitismo muy similar al de las verdaderas royas.